Brasil debe tomar acciones más decisivas para aumentar la productividad e impulsar la inversión privada si quiere retomar un robusto crecimiento en su economía, dijo el miércoles el Fondo Monetario Internacional.
En su evaluación económica anual de Brasil, el FMI también recomendó un continuo endurecimiento de la política monetaria para frenar la
inflación, que espera se mantenga elevada debido a un ajustado mercado laboral
y el alto consumo.
El FMI proyecta que el Producto Interno Bruto de la mayor economía
de América Latina crecerá a un ritmo moderado de 2,5% este año, menos que
otras importantes economías en la región y muy por debajo del 7,5% alcanzado en
el 2010. El organismo pronosticó una expansión del 3,2% en el 2014.
La presidenta Dilma Rousseff, que se espera se presente para una
reelección el próximo año, ha estado contando con una recuperación en la
inversión privada como resultado de exenciones impositivas y otros incentivos
tomados por su Gobierno. Sin embargo, la economía permanece inmersa en su
tercer año de lento crecimiento.
El FMI dijo que la reciente
expansión del rol del sector privado en proyectos de infraestructura debería
ayudar a un repunte. Pero agregó que una política mucho más previsible y medidas
para mejorar la competitividad y reequilibrar la demanda interna fuera del
consumo son necesarios para fortalecer la confianza de los inversores.
"Sin esfuerzos de reformas exhaustivas y decisivas para impulsar la
inversión y la productividad, el potencial de crecimiento de Brasil podría
revertir su histórico promedio de largo plazo de alrededor del 3%", afirma
el reporte del FMI.
Advirtió además de que la recuperación de Brasil podría resultar
"más irregular y lenta de lo previsto" si la confianza de los
inversores sigue siendo frágil por razones que incluyen el descontento social,
como las masivas protestas contra la corrupción y deficientes servicios
públicos que sacudieron al país en junio.
El FMI dijo también que el
Gobierno necesita restablecer la confianza en las políticas macroeconómicas de
largo alcance que han asegurado dos décadas de estabilidad a través de ahorros
fiscales y metas de inflación.
"Un proceso constante de consolidación fiscal, anclado en la meta
de largo plazo de Brasil de un superávit fiscal primario del 3,1% del PIB,
apoyaría la política monetaria e impulsaría la recuperación en la confianza y
la inversión", dijo el FMI.
El organismo espera que la inflación permanezca en alrededor del 5,8%
este año y hacia el 2014, seguido por una lenta convergencia a la meta del
4,5%.
Fuente: www.europapress.es

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